viernes, 7 de noviembre de 2008

USA: Debilitamiento del Simulacro de la Seguridad, Nacimiento del Simulacro de Democracia Mundial




La imagen televisada del ataque a las torres gemelas ,si bien provocó en un comienzo el refortalecimiento del Simulacro de Seguridad, pasado el tiempo se ha tornado un poco más débil, en cuanto a aceptación del simulacro se refiere. Los Estadounidenses han votado en contra de este Simulacro y a favor de uno nuevo. Si bien los analístas políticos centran sus dardos en la crisis subprime y los debastadores coletazos globales, existe un origen más profundo para la llegada de Obama y el "reencantamiento político de los americanos".


Recordemos el atentado a las torres, el cual se presentó como un exceso de realidad, un acontecimiento con tintes cinematográficos, que montó un espectáculo para los televidentes. En principio cabe mencionar que el lugar escogido para el ataque está, por así decirlo, cargado como símbolo, ya que el World Trade Center "es" el imperio, el poder de la dominación, altas y erguidas las torres nos anuncian su grandiosidad, su poder, su supremacía, el imperio que domina al mundo. El ataque y destrucción de ellas también significa algo, se comporta como un símbolo.

Nuestra realidad pareciera nacer del acomodo o la adecuación de la realidad captada por las pantallas de la televisión. Según Baudrillard, en especial Estados Unidos ha construido para ellos un mundo supuestamente real que supera al Real, lo auténtico ha sido reemplazado por la copia que es intercambiada por la realidad o que funciona a modo de sustituto y que los espectadores ya no son capaces de notarlo. Lo anterior queda más claro con su ejemplo de la guerra, en la cual las personas luchan las unas contra las otras hasta la muerte, pues esta realidad ha sido sustituida por su copia televisada.

La idea de la tele-realidad y el compromiso de los aspectos socio-políticos se entrelazan con las ideas de Sartori cuando advierte que el homo sapiens, quien se caracterizaba por su reflexión y su capacidad de generar abstracciones, se ha transformado en un hommo videns, un ser que mira pero que no piensa, que ve pero que no comprende. El homo videns vi el ataque y se sumó al simulacro de la seguridad, pero también vio a Obama y se sumó al nuevo simulacro. Obama es tan "real" como la caída de las torres.

Las implicaciones políticas que conlleva el homo videns, radica en que la democracia como forma de gobierno está asentada sobre la opinión y la decisión de los ciudadanos y siendo los medios masivos de comunicación, en especial la televisión, los transmisores de la realidad, el poder que tienen sobrepasa quizás cualquier otro tipo de poder o, para expresarlo de mejor forma, los poderes están ciertamente condicionados a los medios masivos. El poder de la televisión como exhibidor y socializador de la verdad es enorme, con el homo videns no hay más verdad que la televisión, solo cree en lo que ve, pues lo que vemos se nos muestra como evidencia irrefutable. La democracia ya no es vivida en forma directa y concreta, sino que pasada por un filtro que es el televisor, lo cual genera un problema central para el concepto mismo de democracia y es que lo que el ciudadano está viendo, entonces la televisión transmite y produce opinión, que es lo que Sartori entiende por elector teledirigido.

La imagen generada por los perpetradores deviene también en una paradoja, pues si bien es simbólica e hiperreal, a la vez rompe el simulacro de la seguridad, de su halito de invulnerabilidad. Esta verdad de seguridad absoluta y la supremacía que imponía los Estados Unidos, ocultaba la inexistencia de esta verdad, el simulacro era por tanto verdadero, el simulacro de la seguridad y de la paz por la vía de la fuerza fue roto. Desde mi punto de vista, el simulacro del imperio, su mundo perfecto y obsesionado con la objetivación de las personas y la desaparición de las subjetividades, se vio enfrentado a una imagen que ocupó esta misma racionalidad de tele-realidad para romper el simulacro. El simulacro parece entonces como una suerte de acuerdo tácito, que no es otra cosa que la conformación de las subjetividades por parte de los medios de masas, de creer que lo que uno ve es cierto, es pensar que aquello que parece ser verdad, lo es.

El Simulacro de la seguridad ya no es suficiente, se ha probado su vulnerabilidad, ¿qué puede hacer USA para permanecer ?. El grave traspié de ser el generador una crisis financiera mundial, lo pone en la peor posición respecto del liderazgo mundial, se debe entonces generar un nuevo Simulacro, el simulacro de la alternancia, de que aquello impensado para la prepotencia de USA, es decir, simulacro de tiempos nuevos, Simulacro de democracia Mundial , de allí se entiende el fenómeno Obama.


Si el simulacro de seguridad siguiera intacto, el impacto de la crisis financiera no hubiese motivado, por si solo, el movimiento hacia uno nuevo. Si lo pensamos desde Baudrillard ,este nuevo simulacro, al igual que su antecesor, tiene éxito pues se basa en la experiencia global de convivir con él y la experiencia mediada, ambos fenómenos han tenido repercusiones enormes sobre la vida de los individuos y como estos se instalan en la estructura social, sobre su percepción, no solo de la realidad, sino del lugar que a ellos mismos les cabe dentro de ella.

Esta suerte de acuerdo tácito no se compone de conciencias engañadas, sino más bien de estructuras que miran de un modo, ven realidad, toman cierto ángulo desde el cual se les ha enseñado a mirar. Así, nos percibimos entre nosotros a través de símbolos mediáticos, de esta forma el ataque a las torres irrumpe de golpe en las masas rompiendo un simulacro, pero la figura de Obama, menos espectacular por cierto, aparece como "la democracia", como símbolo de que ya es hora de que "los otros" asuman el poder. Debilitado al menos el simulacro de la seguridad, las posibilidades de MCcain eran muy bajas, Obama es el nuevo simulacro. Ambos tienen una fuerza global, habrá que ver por cuanto tiempo se sostiene, recordemos que el de seguridad viene de la guerra fría.

Desde Foucault, podemos pensar que el control social que se ejerce a través del simulacro de seguridad, va en miras de la supervivencia del poder, mezclándose en las normas y leyes cotidianas que rigen la vida y la moral de las personas, pero especialmente lo que busca es el propio autocontrol, de modo de configurar una subjetivación que lleve al individuo a mirarse a si mismo desde la simulación en cuanto a un comportamiento adecuado a él. Las conductas entendidas como desviadas o anómalas se basan en unos esquemas de estereotipos y valores que hacen necesario pensar en quien controla a los controladores para lograr un equilibrio en los poderes. La situación que generó la ruptura del simulacro de la seguridad, fue la que parece haber permitido olvidar casi por completo este segundo punto, poniendo una fe ciega en su gobernante y las determinaciones que se llevaron a cabo, fe debilitada hoy,aunque algunas voces se alzaron, el silencio y acogimiento de los mandatos represivos fue la tónica común. Aquí parece estar presente la tesis de Baudrillard al proponer que la sociedad norteamericana ha creado una realidad más real que la real, parece ser la vivencia del simulacro lo que alineó al país. La televisión es la que lleva a cabo el simulacro y se presenta a si misma como la socializadora de esta verdad, detrás de la cual se instala siempre, según Foucault, una voluntad de poder.

Es interesante el proceso que está viviendo USA, básicamente porque en las sociedades actuales, se hace necesario el control sobre las poblaciones, poder sobre la vida. Si el biopoder ha triunfado tan fuertemente es porque se basa en el discurso de garantizar la vida. Mediante el simulacro de la seguridad, garantiza la vida controlando la natalidad y las muertes. El poder soberano y el biopoder conviven actualmente y lo hacen según Foucault mediante el “racismo de Estado”, que reposiciona el poder de muerte como preventivo y legítimo, ya que “el otro” es percibido como una amenaza para la seguridad, como aquel que pone en riesgo a la vida. Entonces podemos pensar que el simulacro de la seguridad busca posicionar el poder unilateralmente en pos de la seguridad, con el cual se intensifica el biopoder que recupera el poder soberano de muerte.




Este ordenamiento del mundo y el simulacro de la seguridad funcionan porque están instaladas en lo subjetivo, como uno de los más potentes mecanismos de reproducción social. ¿Qué ocurre entonces?, Obama retirará tropas. El simulacro de la Democracia, el simulacro de estar en paz con el mundo, de ser dueños de esta nueva palabra obamista unificadora.









Baudrillard, Jean. Cultura y Simulacro. Editorial Cairos, 1993. Pág.

2 comentarios:

Carlos Mejía dijo...

Hola que tal. Saludos desde Lima. Acabo de enlazar tu blog en el mio. Vaya que tratas cosas serias en tu blog. Ojala este sea el inicio de una colaboracion, intercambio de ideas y amistad. Saludos cordiales.

Lumósfera dijo...

Hola Pilar:
gracias por la visita y tu comentario.
Bienvenida cuando quieras visitar, leer, comentar en Lumósfera http://lumosfera.blogspot.com/

Mi postura es muy crítica y sin eufemismos, con mucho énfasis con respecto a lo que sucede en mi país, y lo que lo daña desde dentro y desde fuera. Internaiconalmente mi postura es contra la injerencia y los manejos del G7+1, contra el BM, FMI y todo lo que represente el actuar de la voracidad capitalista: 'neoliberal'.
Así que esa es la postura de mi blog.

Conocí tu país hace muchos años, estuve un par de veces, varias semanas en Santiago y viajé al sur me hice el crucero Skorpios, a ver los glaciares, me impactaron tanto, incluso estéticamente, cursaba Artes Plásticas en aquel momento, durante semanas no pude mas que pintar y dibujar glaciares! me queda uno de esos cuadros por cierto, está detrás de mi en éste momento.
Me gusta mucho la 'torta de lúcuma', la once es algo que disfruté plenamente (soy muy glotona y a esa hora en especial, tengo un antojo irreprimible!).
Me gusta mucho Cavafis también, (leí tu ´perfil').

Saludos desde México.